Llegar a la última carrera del año con los dos pilotos empatados a puntos (369.5 cada uno) era algo que no sucedía desde 1974. Lewis Hamilton, el heptacampeón, buscaba su octavo título para romper el récord de Michael Schumacher. Max Verstappen, el retador, buscaba su primer campeonato para terminar con la hegemonía de la era híbrida de Mercedes.